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Calkiní es una palabra maya que significa cal (garganta), kin (sol) y el sufijo i que funciona como la proposición de; es decir, garganta del sol.

Calkiní está situado en la parte norte de la entidad, y abarca una superficie de 1 967 kilómetros cuadrados. Tiene como límites al norte y al este, el estado de Yucatán; al sur, el municipio de Hecelchakán, y al oeste el golfo de México en su parte correspondiente a la sonda de Campeche. Su cabecera es la ciudad del mismo nombre, situada en las lomas paralelas al litoral del golfo de México, a 52 metros de altura sobre el nivel del mar. Produce henequén, maíz, frijol, plátano, naranja y mango.

Calkiní fue fundado por Tzab-Canul, el hermano mayor, después de la destrucción de Mayapán, en 1441.

Posiblemente, la etimología de su nombre se refiere a este hecho, al considerarse la circunstancia de que el cacicazgo de Acanul era el paso para otros que estaban más hacia el sur, y que los Canul veían en su pueblo nuevo un renovado hogar, reivindicador del triste pasado como el astro supremo, el sol de un nuevo día.

Calkiní, gran centro religioso durante la época colonial (como lo atestigua su viejo convento y los pocos libros que quedan en el archivo de la iglesia), fue visitado en 1588 por fray Alonso Ponce. En ese entonces habitaban el convento 23 frailes que se encargaban de difundir el evangelio entre los pueblos vecinos. El arquitecto que construyó el edificio fue fray Martín Vera.

Esta construcción es hoy una joya histórica que ostenta en su interior uno de los más bellos retablos de la península. Fue edificado sobre la base de un templo maya. En 1785, la población figuraba como encomienda de Antonio de Salazar.

Fue en la Ciudad de Calkiní donde, el 3 de mayo de 1858, los comisionados de Campeche y Yucatán firmaron el convenio de división territorial.

En el año de 1865 esta ciudad es visitada por la emperatriz Carlota Amalia.

El 13 de junio de 1867 la plaza de esta Villa fue el escenario del fusilamiento de Nicolás Dorantes y Ávila, Juan Espejo y José Dolores Ponce, quienes apoyaban el Imperio de Maximiliano

El antiguo pueblo de Calkiní, elevado a la categoría de villa por decreto de la legislatura de Yucatán, el 16 de Septiembre de 1824, adquirió el rango de ciudad a través de otro decreto del 30 de Noviembre de 1918, esta vez de la legislatura de Campeche. Fue en esta ciudad donde, el 3 de mayo de 1858, los comisionados de Campeche y Yucatán firmaron el convenio de división territrorial por el cual Campeche adquirió el rango de estado, decretado por el Presidente Benito Juárez.

IGLESIA Y CONVENTO DE SAN LUÍS OBISPO DE TOLOSA

Es indudablemente uno de los más hermosos edificios coloniales del estado. Su fundación se remonta al siglo XVI pero en esa época se trataba de una singular capilla de indios elevada que llamo poderosamente la atención de fray Antonio de Ciudad Real que la describe en 1588 como "una capilla y ramada muy vistosa". La construcción que hoy vemos es fruto de varios siglos. Su conclusión sería hasta el siglo XVIII, aunque tiene algunas adiciones del siguiente. Se ha afirmado sin base documental que su constructor fue fray Martín Vera. La fachada está rematada por una balaustrada y ostenta una esbelta torre de tres cuerpos. Loa portada sobresalen del paño de la fachada y logra armoniosos efectos por el juego de las pilastras estriadas, las movidas cornisas y la venera que remata a la ventana coral. esta fachada da a un amplio atrio bardado. En el interior se guardan importantes muestra de arte religioso, entre ellas un notable conjunto de miniaturas que representan la última cena, los retablos pintados sobre los muros de la capilla lateral y el púlpito de madera con talla de los símbolos de los cuatro evangelistas. El retablo mayor, barroco, es de primer orden: su ondulado margen encierra tres cuerpos, además de predela y remate, y tres calles separadas por columnas, ocupadas por nichos con imágenes de calidad entre las cuales se encuentra la del santo patrono. El claustro es de acceso restringido.


Hay en la ciudad, que dista 92 km de la capital estatal, otros atractivos que justifican su visita. Entre las construcciones tradicionales sobresalen la que ocupa la Casa de la Cultura. Notables porque responden a la religiosidad popular son los adoratorios que se levantan en las calles calkinienses. El calendario festivo abarca varias celebraciones: el carnaval, la fiesta de San Isidro Labrador en mayo, la del Cristo de la Misericordia en octubre y la del barrio de la Concepción en diciembre.


Diez kilómetros al oeste de la cabecera cakiniense se encuentran la población de Nunkiní, que según el códice de Calkiní fue fundada por Ah-Pal-Canul. Las viviendas tradicionales mayas forman un agradable conjunto centrado en la plaza a la que da la iglesia colonial de San Diego de Alcalá, sobria construcción rodeada por un amplio atrio. Como en otros edificios de la época, son las espadañas las que lo otorgan gracia y altura, a las que se suma el peculiar campanario posterior. Esta iglesia se levanta sobre una gran plataforma que parece ser el vestigio de un basamento maya. Aquí también se encuentra la casa en donde Felipe Carrillo Puerto fundó, en la segunda década del siglo pasado El Partido Socialista Agrario del Sureste. En Nunkiní es posible adquirir cestería- petates, manteles y cajas elaboradas con la planta po'op- y hamacas. Durante noviembre se celebra se celebra la fiesta de los novenarios que incluye "La quema del Caballero de Fuego y la Dama", ritual que se remonta a la leyenda de la intervención del santo patrono en el cese de una epidemia de viruela negra.


Tepakán, se encuentra 5 km al norte de Calkiní. En su iglesia, del siglo XVII, destacan la portada con arquivolta labrada, un sinuoso remate escoltado por dos esbeltas torres y, en el interior, el retablo principal de yeso y la bóveda de cañón con rollizo. En ésta también una población de artesanos: además de la cestería y el urdido de hamacas, destaca por ser el principal centro alfarero del estado.


Los elegantes sombreros "panamá" que tanto contribuyen a la personalidad peninsular, proceden de Bécal, población situada 10 km hacia el norte de calkiní. Los sombreros son tejidos a la sombra de pequeñas cuevas naturales o artificiales para que el material conserve su flexibilidad. No solamente se producen sombreros, hay también bolsos, sandalias, abanicos y cigarreras, entre otros objetos confeccionados con palma de jipijapa y de huano. En Bécal termina la parte campechana del Camino Real y su importancia en la época colonial se manifiesta en que fue asiento del "capitán a guerra de camino real". Testimonio de ese período es la iglesia de la Natividad, de principios del siglo XVII, un magnífico edificio de dos torres y elegantes portadas. La fiesta de los novenarios se celebra del 21 al 30 de mayo.

ARQUITECTURA: Los monumentos y edificios históricos más importantes del municipio están representados por los templos católicos de la ciudad de Calkiní y de los poblados de Becal, Tepakán, Dzitbalchén y Nunkiní, el ex- convento Franciscano de San Luís Obispo, así como el edificio que sirvió de albergue a la 7ª Compañía, hoy escuela Mateo Reyes.

FESTIVIDADES Y LEYENDAS: La fiesta de los barrios, se realizan con el objeto de reunir fondos para mejoras materiales, durante tres días del año; el 26 de abril, el 3 de mayo y el 11 de agosto. Las Ramas en diciembre.

TURISMO: Entre los lugares turísticos se encuentra un ojo de agua subterráneo ubicado entre Dzitbalchén y Calkiní conocido como Chucsay, que es un balneario natural, el remate entre Tankunche e Isla Arena y la Exhacienda de Tankunche.

En el litoral encontramos la Península del Ubero, la Punta Desconocida, la entrada al estero Celestún, Real Salinas, Isla Arena e Isla Piedra


Fuente: Publicación electrónica del Gobierno del Estado de Campeche.


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