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Descripción del área protegida
La reserva contiene una gran variedad de humedales. Es una de las
más grandes áreas de manglar en buen estado de conservación del
Golfo de México. La altitud va de 0 a 20 m.
Su importancia deriva de ser un espacio de alimentación y descanso
de un elevado número de aves migratorias, así como por ser uno de
los dos sitios en México donde anida, se alimenta y reproduce el
flamenco rosa. También es un sitio clave para algunas tortugas
marinas y el cocodrilo de pantano. Además de que la vegetación
brinda protección a numerosas especies animales endémicas.
Se presentan dos climas predominantes, uno que se encuentra en la
mayor parte de la reserva, al centro y oeste, que es seco-semiárido,
con una temperatura todos los meses superior a los 18°C y lluvias de
verano, la temperatura promedio anual es de 26.2 °C; el mes más
caliente oscila en los 29°C (mayo) y el mes más frío en 23°C
(enero), con preci-pitaciones entre 600 y 800 mm anuales. El otro
clima al sureste de la región es el cálido-subhúmedo con lluvias en
verano, temperatura promedio anual superior a los 18°C con
precipitaciones entre 800 y 1,000 mm anuales (ine, 1993).
Pertenece a la provincia fisiográfica Unidad Orogénica, Plataforma
Yucateca. Esta zona presenta un relieve con dominio de terrenos
ligeramente ondulados, planos y bajos; con rocas calcáreas.
La reserva en gran parte de su área está sujeta a inundación hacia
el norte y al sur. En general las aguas son altamente salinas, y en
conjunto constituyen un importante hábitat para diferentes especies
de animales (ine, 1993).
La península de Yucatán carece de corrientes superficiales de agua,
por lo que el agua de lluvia se filtra rápidamente por el sustrato y
alimenta corrientes subterráneas que se manifiestan en una gran
cantidad de cenotes, lagunas y aguadas. El drenaje freático de
Celestún pertenece a la vertiente noroccidental que se inicia en
Dzilam de Bravo (ine, 1993).
En orden de importancia predominan los suelos gleysol (16,800 ha),
solonchak (7,600 ha), histosol (4,800 ha) y en menor cantidad
regosol, rendzina y litosol. La mayoría de los suelos presentan fase
sódico-salina (Batllori, s.f.).
Vegetación y flora
La vegetación es en extremo compleja y diferente a la del litoral
del Golfo de México. Existe una mezcla de especies halófitas, de
vegetación subacuática y de bosque tropical caducifolio, con la
influencia de la flora antillana y de la península de Florida.
Batllori (s.f.) destaca los siguientes tipos de vegetación:
Duna costera. Se han registrado 105 de las 226 especies registradas
para este tipo de vegetación en el litoral yucateco. Se han
diferenciado dos grandes comunidades de vegetación en esta zona: las
pioneras y las de matorral; las pioneras se establecen en la zona de
duna móvil, en la parte más cercana al mar y contienen especies
herbáceas y arbustivas de poca altura, tolerantes a la salinidad, al
movimiento de arena y a las mareas altas. Las de matorral se
establecen en la zona de dunas internas y fijas; contienen especies
menos tolerantes y dominan arbustos o árboles muy ramificados
rodeados de claros de vegetación con gramíneas. Las especies más
sobresalientes de esta comunidad en general son: Sesuvium
portulacastrum, Suaeda linearis, Echites yucatanensis, Coccothrinax
readii, Matelea yucatanensis, Exostema caribaeum y Spermacoce
confusa.
Manglar. En la reserva se han diferenciado varios tipos de manglar:
manglares de franja marina y de franja lagunar; manglar de
salitrales, de cuenca alta, de ciénaga baja y manglares de petén.
Entre el 80 y 90 % de la reserva está conformada por este tipo de
vegetación, con especies como: Avicennia germinans (mangle negro),
Laguncularia racemosa (mangle blanco), Conocarpus erectus
(botoncillo), Rhizophora mangle (mangle rojo), y otras especies que
cohabitan con los mangles como: Salicornia bigelovi, Batis maritima,
Sesuvium portulacastrum y Sporolobus virginicus.
Petenes. Al sur de la reserva, los árboles de los petenes alcanzan
la altura de una selva mediana y presentan varios estratos. Las
especies más sobresalientes de esta comunidad son: Manilkara zapota,
Bursera simaruba, Malvaviscus arboreus y Ficus tecolutlensis.
Tulares y pastizales. Los tulares son comunidades de agua dulce. La
especie dominante es Typha domingensis, pero existen otras como
Eleocharis cellulosa y Cladium jamaicensis.
Selva baja caducifolia. La vegetación es arbórea y densa, con
alturas que oscilan entre 8 y 12 m. Las trepadoras y epífitas son
realmente escasas y sólo se presentan en áreas de mucha humedad
atmosférica como son las zonas alrededor de los cenotes. Especies
representativas: Thevetia ovata, Ceiba aesculifolia, Guaiacum
sanctum y Lemaireocereus griseus. Éste es el tipo de vegetación más
afectado por las actividades agropecuarias y desafortunadamente es
el ecosistema con menor superficie en la reserva.
Vegetación subacuática. Está constituida principalmente por Chara
fibrosa y Bathophora oerstedi en la porción norte. En la porción
centro y sur las especies que sobresalen son Diplantera (Halodule)
wrightii, Syringodium filiforme y el alga Chaetomorpha linum, las
cuales se encuentran en las márgenes de la laguna formando densas
alfombras (Herrera-Silveira, 1988). Cerca de la boca y en aguas
litorales el pasto dominante es Thallasia testudinum (Contreras,
1993).
Selvas bajas inundables. Este tipo de vegetación se encuentra en el
extremo oriente, en una estrecha franja entre el manglar, los
pantanos y las selvas bajas. Las plantas representativas son el
pucté (Bucida buceras), el nance (Byrsonima crassifolia), el zapote
(Achras zapota) y el palo de tinte (Haematoxylum campechianum).








