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LOS CONOCIMIENTOS

Aunque no tuvieron avanzados instrumentos de precisión, los mayas lograron adquirir increíbles conocimientos de matemáticas, astronomía y astrología, además de ser los inventores del más avanzado sistema de escritura, mismo que apenas comienza a descifrarse. Los sacerdotes se pasaban el tiempo en los observatorios, escudriñando el curso de los astros, indagando sobre sus órbitas y haciendo cálculos por demás exactos.

El tiempo se medía siguiendo el calendario solar de 365 días, dividido en 18 meses de 20 días, a los que se agregaban 5 días más considerados como nefastos. También tenían un almanaque o calendario ritual (usado principalmente en la adivinación), compuesto de 260 días dividido en 20 meses de 13días; y los dos se combinaban para dar las fechas mayas (en mes y día) que no se repetían sino cada 52 años, es decir, después de 18,980 días. El año bisiesto se corregía por medio de series secundarias.

Los días recibían los nombres de Imix (maíz, alimento, fertilidad), Ik (viento), Akbal (oscuridad o entraña de la tierra). Kan (serpiente), Chicchán (cordel o mecate), Cimi o Kimi (muerte), Manik (viento que pasa), Lamat (estrella Venus), Muluc (montón de tierra o cerro), Oc (perro), Chuen (mono), Eb (agua o escalera), Ven (caña o techo de cañas), Ix (mujer), Men (cosa que envuelve), Cib (sabio), Cabán (cera), Edznab (terremoto), Cauac (pedernal, chispa) y Ahau (señor, dios o sol).

El Tzolkín o ciclo de 260 días se combinaba con el ciclo solar o Haab de 365 días, con objeto de fijar el día en un año determinado, o como si al día de nuestra semana se le asignase el año respectivo, formando esta combinación una Rueda Calendárica de 52 años.

El año comenzaba con 1 Imix, seguía 2 Ik, 3 Akbal, etc., hasta llegar a 13 Ben, y luego continuaba con 1 Ix, 2 Men, etc.; o sea, que para que se repitiese el día 1 Imix tenían que transcurrir 260 días, o 13 x 20, que es el máximo común divisor.

Los nombres de los meses eran Pop (estera o petate). Lío (rana), Zip (venado), Zotz (murciélago), Tzec (calavera), Xul (fin), Yaxkín (sol verde, sol tierno). Mol (cerro, montón de piedra), Chen (pozo), Yax (verde), Zac (blanco), Ceh (ciervo), Mac (cubrir), Kankín (sol muer-
to), Muan (lechuza), Pax (tambor), Kayab (tortuga), Cumhú (homo de alfarero) y Uayeb (cama o lecho del año), último que comprendía los cinco días adicionales, durante los cuales no celebraban ninguna fiesta.

Para medir tiempos mayores tenían la Cuenta Larga. En ésta se tomaba como unidad al Km (día) y sus múltiplos ascendentes eran el Uinal (20 días), el Tlín (360 días), el Katún (7,200), el Baktún (144,000), el Pictún, y el Calabtún que equivale a millones de días. Gracias a este sistema se puede precisar una fecha maya desde una fecha Era, que se coloca en el año de 3, 131 a.C. En los finales de la cultura maya ya no se registraron fechas por esta regla, sino por la Cuenta de los Katunes como se ve en los Chilam Balantes.

Habiendo observado que la revolución de la Luna alrededor de la Tierra era más o menos de 29 días y medio, los mayas establecieron un calendario lunar en el que las lunaciones están calculadas alternativamente en 29 y 30 días, salvo cuando se necesitaba corregir el error acumulado, lo que se hacía interpolando un mes extra de 30 días.

A su vez, con los cálculos lunares establecieron periodos de 148,177y 178 días, en cuyos días finales podían ocurrir los eclipses; hay en el Códice Dresde una tabla con 405 lunaciones sucesivas, que cubren un periodo de 33 años, arregladas en grupos o periodos de cinco o seis lunas cada uno, los cuales indican las posibles sisigias de eclipses, o cuando la Tierra o la Luna están en oposición al Sol.

En el mismo Códice Dresde hay varias páginas relacionadas con el calendario venusino, válido para un periodo de 384 años, habiéndose calculado la revolución sinódica de Venus en 584 días; o sea que Venus aparece como estrella de la mañana durante 236 días, desaparece durante 90 días por moverse de oriente a occidente (conjunción superior), vuelve a aparecer por el poniente como estrella de la tarde durante 250 días, y tarda en volver al oriente ocho días (conjunción inferior). El periodo de cinco revoluciones sinódicas de Venus recibía el nombre de Lub, y el de 65 revoluciones se llamaba Lubay, el gran lugar del descanso.
 

Fragmento tomado del libro Arenas del Tiempo Recuperadas editado por el Gobierno del Estado de Campeche. Textos de Román Piña Chan, Chan Kin Nohol y Alberto Davidoff.