Portada » Los Mayas » Generalidades » Escenario

 

EL ESCENARIO GEOGRÁFICO

Cuando en 1492 Cristóbal Colón llegó al Nuevo Mundo, éste ya se encontraba poblado por un gran número de grupos étnicos, los cuales se distinguían por sus distintas formas de vida, originales y únicas, como los mayas, que habían creado una cultura altamente avanzada, en la que destacaban sus magistrales realizaciones materiales y la profundidad de sus logros intelectuales.

En las tierras campechanas que cubren una superficie de 55,126 kilómetros cuadrados, los mayas supieron equilibrar su medio ambiente, empleando una tecnología rudimentaria, basada en la piedra; lo mismo se asentaron por la costa ardiente que por los ríos y las lagunas; por la baja serranía que por la intrincada selva; adaptándose siempre a la geografía y ecología predominantes.

Como esta geografía y ecología condicionan los tipos de vegetación y la precipitación pluvial, podríamos tomar a ésta última como factor determinante para un estudio arqueológico del Estado de Campeche, y así dividido en tres regiones principales, sin límites precisos, que llamaremos Región Norte, Región Central y Región Sur, la más lluviosa del territorio.

En la Región Norte -salvo la angosta franja costera que tiene suelos arenosos cubiertos de manglares cerrados- hay una parte que colinda con el "Puuc o Serranía" de Yucatán, donde hay zonas arqueológicas de ese particular estilo arquitectónico; asimismo, existe otra parte conocida como los "Chenes o pozos" que define otro estilo.

La Serranía o Puuc parece nacer en el mar campechano, a la altura de El Morro en Siho Playa, y después de dirigirse y pasar por la ciudad de Campeche sigue hacia Tenabo y Calkiní, cruzando el territorio de Yucatán a la altura de Maxcanú con dirección a Muna.

La franja correspondiente al Puuc es semiárida y por ello tiene una vegetación de selva subdecídua en donde abundan los matorrales poblados de arbustos espinosos y las sabanas. En cambio, la parte de los Chenes está considerada como la zona maicera del Estado, y es transaccional entre la milpa y el monte, por lo que su vegetación es de selva decídua, compuesta de sabanas y bosques.

En esta Región Norte domina el clima tropical lluvioso de sabana que es cálido y semihúmedo. Con cierta frecuencia pueden encontrarse grutas o depósitos de agua subterránea, que podían servir a los mayas para el aprovisionamiento de agua potable, como la famosa gruta de Xtacumbiixunan, cerca de Bolonchenticul.

La región tiene evidencias materiales de numerosos poblamientos mayas, entre ellos Xcalumkín, Xculoc, Tantáh, Almuchil, Itzimté, Jaina, Xcocha, Bakná, Santa Rosa Xtampak, Edzná, Dzibiinocac, Hochob, Nocuchich y Tabasqueño; así como asociaciones vegetativas de güiros y maderas duras, de náncenes y gramíneas. Las especies vegetales más sobresalientes son el guanacaste (pich), naneen dulce y agrio (chi), pochote (piim), ciricote (copté), álamo (copó), ceiba (yaaxché), volador (kiis), cornezuelo (subín), palma de guano (xan), uña de gato (beeb), piñuela (cham), cocoyol (tuc), bonete (kunché), y otros que en maya se conocen como chechem, saayab, haabin, tsitsilché, yaaxník, pichicho, tsaitsá y bob o boché.

La Región Central tiene un clima cálido y húmedo con vegetación de bosque de mediano a alto. En los declives de las colinas y pequeños valles podemos encontrar restos de poblamientos como Cilvituk, Becán, Xpuhil, Chicanná, Río Bec, Hormiguero, Las Ruinas, Mocú, Champotón y Tixchel.

En cuanto a la vegetación, predomina la selva semidecídua y la selva alta subperenne, de modo que en ella sobresalen especies vegetales como el zapote (ya), ramón (ox), palo de Brasil (chacté), cedro (kulché), copal (pom), mamey campechano (coniste), palo mulato (chacáh), caoba (punab), palo de tinte (efe), guayacán (soon), roble (bec), añil (choh), zapote negro (tauch), anona morada (poibox), guanábana (takop), aguacate (on), flor de mayo (sabacnicté), saramuyo (salmuy), así como palo de rosa, mora, guaya, caimito, uspib y otras.

Por su parte, la Región Sur incluye varios ríos, lagunas y tierras bajas o del Peten, que colindan con Guatemala, por lo cual allí se presentan dos climas: uno cálido y muy húmedo, con vegetación de selva alta, siempre verde; y otro tropical de bosque lluvioso o de monte alto, también muy húmedo, en el que proliferan los liqúenes, musgos y heléchos. Aquí se encuentran importantes asentamientos de los mayas antiguos, entre ellos Calakmul, Oxpemul, La Muñeca, Balak-bal, Uxul, Esperanza, El Tigre o Izamkanac, San Enrique, Desengaño, Los Guarixes, Atasta y Xicalango.

En general, la región presenta suelos arcillosos profundos que forman llanuras aluviales muy fértiles; suelos pantanosos o de akalché en proceso de gleización y de color gris; suelos de vegas a lo largo de los ríos; y suelos en aguadas y bajos inundables, en los que hay una vegetación de juncos, pastos, palo de tinte, palmas, mangles y otras asociaciones vegetales que contrastan con el bosque propiamente dicho.

A través del tiempo los mayas aprendieron a utilizar la vegetación que sus regiones les ofrecían, ya fuera para la alimentación, para usos medicinales, en varias artesanías o en la construcción de sus chozas y templos; de modo que así se fue creando un cuerpo de conocimientos que se transmitían oralmente y que hasta hoy tienen vigencia.

A lo largo de sus tres regiones, el territorio campechano proporcionaba al maya un gran número de animales, de los que podía obtener carne para la alimentación, pieles, plumas, asta, hueso y otros productos. Dentro de la fauna podemos mencionar al venado cola blanca, pécari, puerco de monte, armadillo, conejo, iguana, jabalí, manatí, jaguar, puma, mono, lagarto, serpientes, faisán, pavo de monte, codorniz, tucán, guacamaya, loro, garza, pelícano, cangrejo, pulpo, peces, mantarraya y tortuga.

Fragmento tomado del libro Arenas del Tiempo Recuperadas editado por el Gobierno del Estado de Campeche. Textos de Román Piña Chan, Chan Kin Nohol y Alberto Davidoff.